¿En qué momento sentiste que esta historia debía contarse?

EI: En cuanto fuimos conocedoras de las biografías de las enfermeras invisibles. La inspiración llegó cuando Olga preparaba una ponencia sobre emprendimiento en Enfermería y descubrió a grandes referentes de la ciencia del cuidado que no figuraban en los libros de historia de la enfermería. Eran enfermeras que habían realizado grandes hazañas y no eran conocidas, ni para la población general ni para nosotras que nos dedicamos a la docencia universitaria y somos enfermeras desde hace más de veinte años. Cuando comentamos este descubrimiento e investigamos sobre ellas, decidimos que teníamos que trabajar para incluirlas en los planes de estudios de Enfermería. De este modo, a las futuras generaciones de enfermeras no les pasaría lo mismo que a nosotras, que tardamos tantos años en conocerlas y de manera casi accidental.
¿Qué os impulsó personalmente a poner en marcha Enfermeras Invisibles?

EI: Nos apasiona la docencia, y al darnos cuenta de que en las aulas universitarias de Grado en Enfermería existía un vacío de referentes que pudieran servir de inspiración a las futuras generaciones de enfermeras y enfermeros, decidimos que teníamos que hacer algo. Nos pareció necesario dar a conocer ejemplos de enfermeras que hubiesen realizado grandes aportaciones a la ciencia del cuidado que no aparecían en los libros de historia. De este modo, el alumnado tendría espejos en los que mirarse y ver reflejadas la innovación, la ciencia enfermera y el emprendimiento. Estábamos seguras de que rescatar estas historias les inspiraría a las futuras generaciones en la construcción de su futuro profesional como enfermeros. Esta fué nuestra primera motivación, después llegaron otras. El proyecto empezó a gestarse durante los meses previos a la pandemia Covid-19. Cuando llegó el confinamiento tuvimos claro que era el momento de escribir el libro para homenajear a nuestros compañeros enfermeros que estaban luchando en primera línea y liderando la batalla contra la Covid-19. Era el momento idóneo para devolver a la enfermería el protagonismo que merece y que la población general que estaba muy sensibilizada con las enfermeras conociera también las historias de las Enfermeras Invisibles.
¿Por qué creéis que muchas de estas historias han permanecido invisibles hasta ahora?

EI: Hay varios motivos. Sin duda, el tratarse la Enfermería de una profesión ejercida mayoritariamente por mujeres es uno de los factores que más ha influido. En una sociedad como la nuestra, aún hoy en día de las mujeres se espera que sean cuidadoras (profesionales o no). En el caso de las enfermeras, nos han mostrado desde la infancia y siguen haciéndolo, imágenes de enfermeras cuidadoras a pie de cama con falda y cofia blanca, sumisas e incluso a veces seductoras. Nos han transmitido una perspectiva sin diversidad basada en un único rol. Sigue persistiendo socialmente un importante desconocimiento de las funciones de la profesión y de sus competencias para labores con mayor importancia, como la investigación, la prevención de enfermedades, concienciación social sobre determinadas realidades sanitarias, relación terapéutica con pacientes y familia, acciones para la humanización de la salud, etc. brillan por su ausencia en los medios. Además, el imaginario de enfermera lo constituye una imagen de mujer blanca, delgada y joven. Casi nunca se ven representadas en nuestra ficción enfermeras inmigrantes, pertenecientes a minorías étnicas o de origen no caucásico.
¿Qué significa este libro para vosotras a nivel personal?

EI: Estamos muy contentas y satisfechas de haber “cambiado el cuento”. Por primera vez las enfermeras son las protagonistas de grandes hazañas. Estamos poniendo nuestro granito de arena para construir la épica de los cuidados.
Sobre el impacto del libro
¿Qué os gustaría que sintiera alguien al terminar de leerlo?

EI: Enfermeras invisibles además de un libro es un proyecto social. Nos gustaría inspirar a otras enfermeras a innovar y crear desde el prisma enfermero nuevos proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas. Sería muy interesante conseguir que las futuras enfermeras adquieran un rol activo para el cambio, como lo hicieron las protagonistas del libro Enfermeras Invisibles. Por otro lado, con esta lectura el público que no sea del ámbito enfermero podrá conocer la verdadera labor de las enfermeras.
¿Qué creéis que aporta este proyecto a la memoria colectiva y a la profesión enfermera?

EI: La nuestra es una profesión cuyo centro no es ella misma, sino la persona a la que atiende. Esto dice mucho a favor de nuestro colectivo, en el que la empatía, aceptación incondicional y autenticidad son nuestra bandera, sin embargo la entrega de las enfermeras a los cuidados no es proporcional al reconocimiento que reciben. Este proyecto puede ser una gran evidencia para que nuestros representantes políticos escuchen a las enfermeras, cuenten con ellas para diseñar sus políticas sanitarias y las sitúen en el lugar que les corresponde de acuerdo a su formación académica.
¿Hubo alguna historia que os marcara especialmente durante el proceso?

EI: Todas las enfermeras invisibles son mujeres inventoras e innovadoras, invencibles, increíbles, valientes y grandes luchadoras que rompieron moldes en la época que les tocó vivir, superaron barreras y con su trabajo mejoraron la vida de millones de personas.
Sobre cómo nació el proyecto
¿Cómo surgió la idea y cómo fueron los primeros pasos?

EI: Quisimos escribir un libro que contribuyera a construir la épica del cuidado. Pensamos en hacerlo en formato ilustrado para que tuviera mayor potencial pedagógico. Además, queríamos poner en valor el rol de la enfermera emprendedora, y qué mejor forma de hacerlo que emprendiendo nosotras mismas para dar ejemplo. De este modo pusimos en marcha una campaña de crowdfunding en Verkami y conseguimos los recursos para hacer una primera edición de enfermeras invisibles autoeditada. Fue un reto con un doble eje: escribir un libro motivador para poner en valor las hazañas de grandes enfermeras desconocidas y poner en práctica en primera persona el rol emprendedor de la enfermera.
¿Quiénes forman parte del proyecto y qué ha aportado cada persona?

EI: Olga Navarro y Vanessa Ibáñez, son las creadoras del proyecto. Ambas profesoras a tiempo completo en la Universidad de Valencia. Ha sido un auténtico trabajo en equipo, en el que a partes iguales nos hemos implicado en todas las áreas del proyecto. Al tratarse de libros ilustrados, el rol de las ilustradoras ha sido determinante. El primer libro fue ilustrado por Irene Bofil y el segundo por Ximena Barrera.
¿Cómo ha sido el proceso de investigación y recopilación de historias?

EI: Al ser “invisibles” ha costado mucho acceder a bibliografía de rigor científico. Buscando en bases de datos de patentes, libros, videos, podcast e incluso en el registro civil para acceder a certificados de nacimiento hemos conseguido bibliografía de rigor. En internet en muchos casos la información era contradictoria. Por ello, hemos tenido que contrastar y acceder a otras fuentes más rigurosas.
¿Cuál ha sido el mayor reto al que os habéis enfrentado?

EI: Sin duda la campaña de Crowdfunding y la primera autoedición del libro. Sacar adelante con éxito una campaña de Crowdfunding implica dedicación a tiempo trabajo y nosotras hemos tenido que quitarnos muchas horas de sueño para conseguirlo, porque ya teníamos otro trabajo a tiempo completo. Una vez conseguida la financiación, llegó el trabajo de autoedición y coordinación con la ilustradora y maquetadora, producción del merchandising, por no hablar del envío de más de 500 pedidos.
Mirando al presente y al futuro
¿Qué hace diferente a Enfermeras Invisibles de otros libros o iniciativas?

EI: Es un libro en el que hay relatos de enfermeras actuales, pero sobre todo históricas. Cuenta la tradición que quien no conoce su pasado está obligado a repetirlo. Enfermeras Invisibles es un libro que las enfermeras actuales deberían conocer, pero también las futuras enfermeras. La historia no pasa de moda, Enfermeras Invisibles tampoco debería hacerlo. Si no se visibilizan los relatos de las enfermeras invisibles, la historia de la enfermería tal y como nos lo han contado no está completa. Es un libro necesario para que les devolvamos su lugar en la historia. Además, este libro no solo recupera las aportaciones de estas mujeres, sino que también mira hacia el futuro, mostrando cómo sus legados configuran nuestra identidad profesional y nuestras competencias actuales. Es un paso más hacia el reconocimiento que siempre ha merecido la profesión enfermera.
Si este proyecto pudiera dejar una huella, ¿cuál os gustaría que fuera?

EI: La motivación, para que las enfermeras se convenzan de que pueden conseguir los retos profesionales que se propongan y la profesión crezca sin límites ni techos de cristal.
¿Cómo os gustaría que creciera a partir de ahora?

EI: Con financiación, para poder sacar adelante un tercer libro. Nos han quedado muchas enfermeras invisibles en el tintero, pero para darlas a conocer necesitamos que alguna editorial quisiera apostar por el proyecto. Además, sería muy interesante también conseguir una publicación con alguna editorial internacional y que el libro sea conocido fuera de España. . Por otro lado, una asignatura que tenemos pendiente es escribir un libro infantil de enfermeras invisibles. Si queremos dar a conocer una profesión enfermera sin estereotipos hay que empezar desde la infancia.
